La participación femenina en las decisiones financieras, tanto propias como del hogar, cada día va en aumento. Este rol, cada vez más activo, tiene un impacto positivo que se va destacando y siendo decisivo tanto en la economía familiar como mundial.
No es una coincidencia el hecho de que muchos hogares son dirigidos en la parte financiera por mujeres, porque hay una tendencia a ser más activas y disciplinadas en la administración eficiente de los recursos.
El rol de la mujer se vio reducido en el inicio de la sociedad actual, a un ámbito estrictamente familiar. Progresivamente ha ido asumiendo otros roles y trascendiendo no sólo con la renombrada “liberación femenina”, sino porque la mujer ha evidenciado que se caracteriza por tener un espíritu proactivo, por ser capaz de analizar las posibilidades que tiene a su alcance y tomar las decisiones acertadas para avanzar en su camino individual, familiar y de emprendimiento.
Su impacto global ha sido tanto, que el siglo XXI fue declarado por las Naciones Unidas como el siglo de la mujer, por reconocerse su influencia no solo en las decisiones familiares, de liderazgo, sino en la economía en sentido general.
Lo cierto es que las mujeres son cada vez más relevantes en el mercado mundial, no solo como obreras, empresarias, emprendedoras o inversoras. Las encuestas y estudios realizados indican que las mujeres toman el 80% de las decisiones a la hora de comprar productos de consumo, según Boston Consulting Group, y el 89% de las decisiones bancarias en la familia, de acuerdo con un artículo de Forbes. De estos datos viene la importancia de ser conscientes y coherentes al momento de tomar decisiones que afecten nuestras finanzas a corto, mediano o largo plazo.
Según datos suministrados por el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), en el año 2019 en República Dominicana el 51.3% de todas las microempresas del país están dirigidas por mujeres.
Un porcentaje que nos pone a la delantera en este segmento económico y esto es vital, porque junto a la pequeña y mediana empresa, de acuerdo con la última cifra que dio el Banco Central, el sector representa casi el 40% del producto interno bruto (PIB), además es el creador de alrededor de dos millones de empleos en el país.
La independencia y el ser tan detallistas son características que nos hacen, no sólo unas buenas administradoras de los recursos económicos, sino también que podamos destacarnos, que tengamos la capacidad de evaluar dónde estamos hoy, ya sea económicamente hablando, es decir, patrimonio, deudas, ingresos y egresos; hacia dónde vamos, y lo que es más importante, hacia dónde queremos llegar y cómo lo lograremos.
No es secreto que las mujeres nos preocupamos más por la planificación y buscamos herramientas women-friendly, que nos permitan gestionar mejor las finanzas y tener un estilo de vida más tranquilo y favorable para llevar a cabo nuestros emprendimientos. De ahí la importancia de lograr desarrollar habilidades y procesos que nos impulsen en la búsqueda de nuestras metas tanto individuales como grupales.
Adicional a las herramientas tecnológicas que nos pueden apoyar en el día a día, te comparto algunas cualidades que debemos fomentar para el logro sostenible de nuestros objetivos:
• Aprender a planificar y separar de manera correcta nuestras finanzas personales de las de nuestro emprendimiento.
• Desarrollar la capacidad de tomar riesgos bien calculados.
• Ser perseverantes en nuestra proyección a largo plazo.
• Ser capaces de separar nuestros miedos de éxito o de fracaso de nuestra búsqueda de resultados.
Recuerda que la clave del éxito reside en la perseverancia, en la disciplina y en el uso correcto del conocimiento.







