En general las mujeres tenemos una óptica 360 que nos permite analizar y ver un poco más allá, esto es especialmente positivo para un enfoque de seguridad que se necesita a largo plazo con el manejo financiero.
Actualmente, es notoria la gran cantidad de emprendimientos que descansan bajo la responsabilidad de una mujer. Esa capacidad de análisis permite anticipar oportunidades y posibles consecuencias en la toma de decisiones.
Para un inversionista es muy confiable escuchar las proyecciones de una mujer, porque casi siempre, aunque sean retadoras, serán realizables.
Las féminas casi siempre son quienes sirven de “balance” ante un espíritu arriesgado de un compañero o socio, para poner los “pies en la tierra” a la hora de enfrentar las finanzas.
Pero esa “apuesta por lo seguro” tiene un lado negativo y es que se manifiesta un conformismo fruto de límites autoimpuestos que, si bien es cierto, mantienen en terreno seguro, de la misma manera frenan el crecimiento.
Le comparto estas reglas que no debes pasar por alto para lograr que tu emprendimiento funcione:
Si eres madre, no permitas que tus hijos te quiten los sueños, además del sueño. Muchas madres asumen la maternidad a niveles realmente extremos y luego cargan literalmente a sus hijos en el futuro de la responsabilidad tanto de su felicidad como de su bienestar económico. Esto hace daño a ambos lados, porque los crían en una burbuja que dista mucho de la realidad y en su amor extremo (como le digo) le cortan muchas experiencias y responsabilidades que deben asumir ellos. Tus hijos te agradecerán que vivas una vida plena en el futuro y que ellos no hayan sido “un obstáculo” para tu desarrollo.
No pretendas ser un pulpo. Delega tareas e invierte tu tiempo en las actividades que sí suman al negocio y te permitirán un manejo estratégico. Mientras mejor optimices tu tiempo, mejor te irá. ¡Busca ayuda!
Busca la verdad en el manejo financiero. Procura una buena asesoría y educación para gestionar el dinero. Así como para aprovechar al máximo los instrumentos financieros disponibles. He conocido mujeres profesionales con dinero en una cuenta de ahorros totalmente ocioso, por un temor a fracasar y día a día pierden dinero que pudiera estar respaldando su crecimiento.
Construye un fondo de emergencia para el negocio. Debe ser capaz de permitirle operar mínimo tres meses para así poder superar una “mala racha”. En las rachas buenas trata de crear estrategias claves de crecimiento e inversión para fortalecerlo.
Gestionar el dinero adecuadamente no es una opción. Tiene que ser algo sagrado y separado de las finanzas de la familia. De esta manera, el negocio irá mostrando su rentabilidad.
Tener una visión de futuro que sea clara es vital para poder robustecer la operación diaria. Cuando esta visión se respeta incluso sirve para decidir qué pasos fortalecer y cuáles dejar de lado en la operación.
Por último, lo más importante, alinea tu propósito a la forma de ganar dinero. Esto es clave para que puedas vivir constantemente, la conexión de abundancia financiera, que solo se manifiesta cuando servimos a los demás, y nada más interesante para lograrlo, que cuando nuestro motor para producir nos permite pulir cada don que tenemos y nos hace auténticamente felices.
Mereces un futuro de bienestar financiero. ¡Créetelo y vive para construirlo!








