Para muchas mujeres, alcanzar puestos de dirección en empresas cuyos ramos de especialización sean mayormente ocupados por hombres, representa un motivo de gran satisfacción profesional y personal, pero… ¿cuántas veces las ejecutivas cuentan con la libertad de diseñar y planificar, desde cero, un departamento de trabajo dentro de una compañía en un sector donde la representación femenina resulta escasa o casi nula?
Tras regresar al país por la culminación de una maestría y con tan solo 24 años en ese entonces, Alexandra Gärtner recibió la oferta de crear un departamento legal para MARTÍ, un grupo económico que en ese momento se dedicaba al sector de hidrocarburos. Con entusiasmo, dice haber asumido un reto que todavía cosecha frutos.
“El trayecto ha tenido sus obstáculos y desafíos, principalmente por ser la única mujer y la más joven que representaba intereses dentro del sector de los combustibles, lo que implicó romper las barreras sobre quienes se sientan en las mesas de negociación y, al mismo tiempo, crear una familia conjuntamente con el crecimiento profesional”, relata la hoy directora Legal de Cumplimiento de MARTÍ para República Dominicana, Puerto Rico y Panamá.
Para esta abogada de profesión y vocación, estos obstáculos se convirtieron rápidamente en aprendizajes. La ejecutiva, quien se describe a sí misma como una persona “sencilla, tímida, humilde, determinada y estructurada”, ha encontrado en el balance de sus roles como mujer, madre, esposa, hija, amiga y colaboradora un impulso para sobrellevar las situaciones que se presentan en su día a día, al tiempo que se mantiene presente allí, “en lo más importante y en lo que realmente vale”.
Gärtner lidera un equipo legal y de cumplimiento a través del cual asesora y da soporte a todas las empresas del grupo, logrando los objetivos trazados.
“Somos responsables de todos los aspectos contractuales, corporativos, gobierno corporativo, civiles, comerciales, litigios, regulatorios, laborales, administrativos, energéticos, entre otros. Asimismo, damos soporte para la elaboración y revisión de las leyes y normas que nos regulan”, explica la ejecutiva, quien también pertenece al Comité de Cumplimiento de la AFP del grupo y al Comité Legal de la Cámara Americana.
Dentro del ejercicio de sus funciones, comprender que los negocios deben realizarse aún cuando existan riesgos ha sido de los mayores dilemas que ha enfrentado a la hora de tomar decisiones. “Usualmente los abogados entendemos que, dentro de una transacción, los riesgos deben ser mínimos, pero el área comercial quiere realizar el negocio, por lo que un desafío es encontrar el punto ideal para que el área comercial y de negocios pueda realizar su transacción mientras el área legal se sienta segura y protegida”.
En adición a esto, el departamento que Gärtner dirige debe velar por el cumplimiento normativo durante la creación y crecimiento de los negocios, regulaciones que se han creado sobre la marcha en el sector dominicano de hidrocarburos por lo que, a la fecha “existen una cantidad de leyes, normas, resoluciones… que nos regulan en diversas instituciones y que conllevan trabajo constante”.
Admite que el crecimiento profesional que ha tenido junto a la expansión de la presencia de MARTÍ en diferentes sectores, en especial el de hidrocarburos y el automovilístico, es de lo que más disfruta de su trabajo. La diversificación de la cartera de servicios de la compañía le ha permitido participar en todos los negocios y regulaciones que ha sostenido la compañía con otras entidades, tanto de manera interna como externa, así como tener una voz en la creación de políticas, normas y adquisiciones de nuevos rubros e inversiones, en los que siente que la empresa le ha dado la oportunidad “de ser y crear”.
A sus circunstancias, debe hoy su definición de éxito que, si bien considera como un concepto abstracto que depende de los objetivos y metas de cada persona, para ella, “es el balance de todos los aspectos de la vida mientras cumplimos con cada uno de nuestros roles y facetas”.
Valora la capacidad que tienen las mujeres para involucrarse profesionalmente en todos los ámbitos y persistir para obtener lo que quieren mientras desempeña distintos roles a la misma vez, en un contexto en el que están llamadas a crecer por sus propios méritos, ganarse el respeto y la confianza de las demás personas y entablar una costumbre de apoyo permanente a otras féminas en la consecución de sus metas.
La mujer juega un rol muy importante desde el área del derecho y la justicia en los que, para alcanzar su pleno desarrollo, debe ejercer un liderazgo desde el cual pueda “implementar valores humanos, igualdad, y justicia social, además de brindar nuevas visiones e ideas” con las cuales seguir conquistando espacios de dirección.
Recomienda a otras mujeres tomarse el tiempo de conocerse. Saber qué quieren, aceptarse y quererse a sí mismas, así como luchar por sus sueños y metas.
“No se dejen llevar por estereotipos ni permitan que las encasillen en funciones de género. El camino no es fácil, hacemos todo a la vez y algunas veces pensamos que no podemos más, pero lograrlo es victoria y el fracaso es fortaleza para seguir adelante”.










