Una experiencia que cambió su manera de ver la vida también se convirtió en el punto de partida de un emprendimiento. Después de superar un cáncer, Elízabeth Medrano creó Renace Jabones Orgánicos, una marca que actualmente cuenta con más de 20 variedades de jabones y ha ampliado su oferta hacia perfumes, aceites y otros productos para el cuidado personal.
Medrano recuerda que durante el proceso de la enfermedad mantuvo una actitud positiva y decidió concentrarse en su recuperación. El diagnóstico comenzó con un tumor pequeño, pero en menos de dos meses llegó a etapa tres. Recibió seis quimioterapias y posteriormente fue sometida a una cirugía para retirar completamente uno de sus senos.
A sus 38 años, enfrentó el proceso con el respaldo de su familia y amistades. Según relata, nunca asumió el diagnóstico desde la idea de que iba a morir. Su fe también ocupó un lugar central durante esa etapa.
“Nunca acepté que tenía cáncer, nunca lo veía en mí. Yo me daba mi tratamiento y nunca dije ‘tengo cáncer, me voy a morir’”, cuenta.
Para Medrano, su familia fue una de las principales fuentes de motivación durante el tratamiento. Su madre, su hijo y sus amistades estuvieron entre las personas que le dieron apoyo, mientras que atribuye a Dios el haber podido superar la enfermedad.

La experiencia también modificó su perspectiva sobre el tiempo y las dificultades cotidianas. Medrano considera que después de atravesar una situación como esa las personas pueden mirar de otra manera problemas que antes parecían determinantes. “Yo siempre he dicho que el tiempo no está para quejarse tanto”, expresa.
Esa filosofía acompaña ahora su actividad empresarial. Renace Jabones Orgánicos cuenta con una oferta que incluye jabones de Cleopatra, íntimo, azufre, café, bosque sagrado, coco con leche de cabra, manzanilla, coco, carbón activado, romero con laurel, limón, avena con miel y cúrcuma, entre otras variedades.
También ofrece productos elaborados con ingredientes como concha, rosa mosqueta, canela y especias, aloe vera con almendra, flores de lavanda, coco con cacao, coco con naranja y menta.
La diversificación ha llevado a la marca más allá de los jabones. Medrano también comercializa una línea de perfumes artesanales cuya duración puede alcanzar hasta 12 horas, con un precio aproximado de RD$1,000. Además, prepara perfumes personalizados, cuyo valor puede variar según el producto.
A la oferta se suman aceites revitalizantes para el cuerpo y accesorios destinados al uso de los jabones. Entre estos últimos figuran bolsitos de algodón que permiten colocar el jabón en su interior, mojarlo y utilizarlo directamente sobre la piel.
Medrano explica que este formato permite aprovechar el jabón durante más tiempo y aporta un efecto exfoliante mientras se utiliza.
La empresaria también busca que su propuesta mantenga una identidad vinculada al uso cotidiano y al cuidado personal. La variedad de productos le permite atender diferentes necesidades y ampliar las posibilidades comerciales de la marca.
Para Medrano, emprender también implica encontrar oportunidades aun en momentos que pueden parecer adversos. Su propia experiencia con la enfermedad reforzó esa visión.
“Es la vibra, es lo que tú sientes, cómo tú proyectas tu negocio, cómo tú proyectas tu piedra o lo que tú quieras vender”, sostiene al referirse a la importancia de la actitud con la que se enfrenta un proyecto.
Renace Jabones Orgánicos representa así una nueva etapa en la vida de su creadora. Lo que comenzó después de una experiencia personal compleja se ha convertido en una marca con una oferta diversificada dentro del segmento de cosmética artesanal.








