Cambiar de profesión después de más de una década de experiencia implica abandonar la estabilidad de lo conocido y asumir nuevos riesgos. Para Giselle Fermín, odontóloga dominicana radicada en Estados Unidos, esa decisión representó la oportunidad de encontrar una vocación que hoy combina su experiencia en el servicio al cliente con su interés por la inversión inmobiliaria y la construcción de patrimonio.
Oriunda de Santiago de los Caballeros, Fermín se graduó con honores de Odontología. Sin embargo, pese a la satisfacción de haber alcanzado esa meta académica, sentía que todavía le faltaba encontrar una actividad profesional que la hiciera sentirse completamente realizada.
En busca de mejores oportunidades, decidió emigrar a Estados Unidos, una experiencia que la obligó a replantearse su futuro profesional. “Me casé en ese momento, decidí emigrar buscando un mejor futuro”, recuerda Fermín, quien reconoce que las aspiraciones profesionales no siempre se desarrollan de la manera prevista.
“Mi meta era luchar para buscar un mejor futuro. Fue literalmente empezar de cero porque la carrera ya realmente no me la convalidaban”, afirma. Aunque inicialmente llegó a Nueva York, posteriormente se trasladó a Miami, donde obtuvo una licencia como higienista dental para continuar vinculada al sector de la salud.
Durante más de 11 años ejerció esta profesión, pero la sensación de que necesitaba un cambio permanecía. “Fui higienista dental, saqué otra licencia para poder tratar de quedarme en el área, pero lo mismo, no sentía que me llenaba”, expresa.
Su transición hacia los bienes raíces comenzó con una experiencia personal: la compra de su primera vivienda. Durante ese proceso descubrió las posibilidades que ofrecía el mercado inmobiliario de Miami y comenzó a visualizar una nueva oportunidad profesional.
“Cuando compramos nuestra primera casa, viendo ese mundo, ese desarrollo en Miami, me dije: ‘Pero ¿por qué no irme por esa área?’. Porque al final es también un servicio, porque yo siento que cuando tú ayudas a una persona a hacer una inversión es ayudarle a proteger patrimonio, pensando en qué legado se le puede dejar a los niños o a la familia”, precisa.
El descubrimiento de esta nueva vocación la llevó a tomar una decisión que cambiaría su trayectoria: renunciar a su empleo y comenzar desde cero en otra industria. Fermín explica que, antes de dar ese paso, dedicó tiempo a la oración para pedir dirección y encontrar una actividad profesional que estuviera alineada con su propósito.
“Solté todo, en un mes me preparé para sacar mi licencia de realtor en la Florida, puse mi renuncia”, relata. Más de tres años después de incursionar en el sector inmobiliario, considera que aquella decisión fue determinante para su desarrollo personal y profesional. “Fue lo mejor que me pasó. Le doy gracias a Dios porque fue un cambio, encontré el punto que siempre estaba deseando, la carrera que me llenara de verdad”.
Actualmente, desarrolla su actividad inmobiliaria en zonas estratégicas de Miami, entre ellas Brickell, Downtown Miami, Miami Worldcenter, Wynwood, Design District, Edgewater, Midtown, Miami Beach y Bay Harbor. Su cartera de clientes está integrada principalmente por inversionistas latinoamericanos, especialmente de México, Colombia, República Dominicana, Ecuador y Argentina.
Construcción de patrimonio
Para Fermín, la adquisición de una propiedad representa más que una transacción comercial. Su visión del negocio está vinculada con la posibilidad de ayudar a las familias a diversificar sus inversiones, proteger sus recursos y construir un legado para las próximas generaciones.
Esta perspectiva también responde a su experiencia como inmigrante y a su conocimiento de los desafíos económicos que enfrentan numerosas familias latinoamericanas. “Tengo el mismo dolor, yo sé lo que es eso, el sacrificio de crear un legado, de poder diversificar”, asegura.
Precisamente, su interés por acompañar y educar a las personas que desean invertir fuera de sus países de origen la motivó a escribir el libro “La Ruta Secreta del Patrimonio“, una publicación con la que busca compartir conocimientos sobre las oportunidades de inversión y la importancia de la planificación patrimonial.
Desde su perspectiva, uno de los errores que pueden cometer los inversionistas es concentrarse exclusivamente en la rentabilidad inmediata, sin evaluar el propósito que desean alcanzar mediante la adquisición de un inmueble.
Para la asesora inmobiliaria, antes de tomar una decisión es importante analizar cómo esa inversión contribuirá a la protección del patrimonio familiar y cuáles son las oportunidades de diversificación disponibles.
Su planteamiento parte de una realidad que considera común en América Latina: la incertidumbre económica y la preocupación por preservar el valor del capital a largo plazo. “Tenemos mucho dolor, el mismo dolor de la mayoría de Latinoamérica, la seguridad, la volatilidad de la moneda. Hoy podemos tener X, mañana no sabemos, nos levantamos y todo puede cambiar”, explica.
Ante este escenario, considera que la diversificación geográfica constituye una alternativa que los inversionistas deberían evaluar para reducir la concentración de sus recursos en un solo mercado.
Apoyándose en la conocida expresión de no colocar todos los huevos en la misma canasta, Fermín sostiene que distribuir las inversiones permite construir una estructura patrimonial con mayores posibilidades de resistir los cambios económicos.

Su recomendación es que las personas no limiten sus decisiones de inversión a las oportunidades disponibles en sus países de origen, sino que amplíen su perspectiva y analicen otros mercados internacionales.
Miami como destino de inversión inmobiliaria
La internacionalización de las inversiones inmobiliarias ha abierto nuevas posibilidades para quienes buscan adquirir propiedades fuera de sus países de residencia. Dentro de este escenario, Fermín identifica a Miami como un mercado atractivo para los inversionistas latinoamericanos.
A su juicio, el desarrollo inmobiliario de la ciudad, la presencia de marcas internacionales y el interés de grandes instituciones financieras constituyen elementos que deben considerarse al evaluar oportunidades de inversión.
Sin embargo, insiste en que la decisión de adquirir una propiedad debe estar respaldada por un análisis del mercado y de las perspectivas de crecimiento del destino seleccionado.
Como referencia, recomienda consultar los informes de la consultora inmobiliaria internacional Knight Frank, que permiten conocer las tendencias y perspectivas de distintos mercados. “Hazte un análisis del mundo. Ya vieron proyecciones, ya vieron hacia dónde las marcas, las grandes instituciones financieras se están mudando”, expresa.
En ese sentido, considera que los inversionistas deben observar no solamente las características de una propiedad, sino también el entorno económico y comercial en el que se encuentra. “¿Por qué entonces irnos a otro lugar si las inversiones aquí pueden ser muy buenas?”, cuestiona al referirse a las oportunidades que identifica en Miami.
Para Fermín, la ubicación de un inmueble, el desarrollo de su entorno y la presencia de empresas internacionales son factores relevantes al momento de evaluar una inversión patrimonial. “No es lo mismo tú decir: ‘Tengo una propiedad’, independientemente de que sea buena la República Dominicana, a decir: ‘Tengo una en Miami que está bordeada de todas las marcas reconocidas mundialmente’”, señala.
Con esta comparación, la asesora inmobiliaria busca destacar la importancia de estudiar las características de cada mercado y las posibilidades que ofrece para diversificar el patrimonio. No obstante, su planteamiento no se limita a la adquisición de propiedades en Estados Unidos. Su recomendación principal consiste en desarrollar una visión internacional de las inversiones y evaluar diferentes alternativas antes de comprometer el capital.
Las oportunidades para los inversionistas latinoamericanos
Uno de los obstáculos que Fermín identifica entre los potenciales inversionistas latinoamericanos es la percepción de que adquirir una propiedad en Estados Unidos constituye un proceso demasiado complicado o que necesariamente requiere disponer de la totalidad del capital desde el principio.
De acuerdo con su experiencia, existen mecanismos de financiamiento y modalidades de pago que pueden facilitar el acceso a determinados proyectos inmobiliarios. “El proceso es muy fácil, incluso hasta para tomar un apalancamiento financiero. Entonces, las herramientas están, es uno poder usarlas correctamente y al final tú diversificar para dejar un legado más protegido”, explica.
La asesora sostiene que conocer las alternativas disponibles es fundamental para que las personas puedan identificar oportunidades acordes con sus objetivos y posibilidades económicas. En este contexto, destaca dos aspectos que considera esenciales antes de adquirir una propiedad.
El primero es evaluar cuidadosamente la ubicación y las características del mercado inmobiliario. Para Fermín, el precio de adquisición no debería ser el único criterio que determine una decisión. “Muchas veces el cliente dice: ‘No, pero es que está caro’. Okay, ¿caro comparado con qué? Porque al final, si tú quieres hacer una inversión, es porque tú estás pensando en un futuro también y que el día de mañana, cuando tú decidas vender, te haya apreciado”, explica.
Su planteamiento invita a analizar el potencial de valorización de los inmuebles y las perspectivas de desarrollo de las zonas donde se encuentran.
El segundo aspecto es conocer cuánto capital se necesita realmente para realizar una inversión. Según Fermín, determinados proyectos inmobiliarios en construcción permiten adquirir propiedades mediante esquemas de pagos escalonados, lo que significa que el comprador no necesariamente debe desembolsar la totalidad del precio al iniciar el proceso.
Explica que, generalmente, algunos de estos desarrollos permiten ingresar con aportaciones de entre el 30 % y el 50 % del valor de la propiedad, distribuidas mediante pagos durante el período de construcción. Estas condiciones dependen de las características y los requisitos de cada proyecto, por lo que resulta importante evaluar las alternativas disponibles antes de tomar una decisión. Para Fermín, comprender estos mecanismos y desarrollar una estrategia de inversión permite ampliar las posibilidades de quienes desean comenzar a construir un patrimonio inmobiliario internacional.
