Durante el panel “Sostenibilidad que genera valor: liderazgo, negocios y futuro”, ejecutivas coincidieron en que el liderazgo, la transición energética y la innovación fortalecen la competitividad empresarial
La sostenibilidad ha pasado de estar asociada principalmente a acciones de responsabilidad social a convertirse en un componente estratégico de las empresas, al incorporar criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) que inciden en la competitividad, la gestión de riesgos y la generación de valor.
Así lo plantearon Julissa Báez, directora ejecutiva de la Asociación Dominicana de Productores de Cemento Portland (Adocem); Maureen Tejeda Metz, directora de la Fundación Cap Cana, e Indira Isabel Lorenzo, directora de Sostenibilidad de MARTÍ y de la Fundación Tropigas, durante el panel “Sostenibilidad que genera valor: liderazgo, negocios y futuro”, desarrollado en la primera edición de elDinero Mujer Talks.
Para Tejeda Metz, la sostenibilidad debe formar parte del modelo de negocio y gestionarse de manera transversal dentro de las organizaciones, más allá de acciones aisladas. “Aquellas empresas que no consideran la sostenibilidad como parte de su modelo de negocio comprometen la rentabilidad futura”, afirmó, al explicar que este enfoque permite asegurar la permanencia de las organizaciones y prepararlas para afrontar nuevos desafíos.
Explicó que Cap Cana desarrollaba iniciativas ambientales antes de la creación de la Fundación Cap Cana en 2018 y que posteriormente avanzó hacia una estrategia formal de sostenibilidad establecida en 2023.
Señaló que este proceso permitió pasar de acciones de buena voluntad a una gestión estructurada, orientada a medir los avances, identificar sus grupos de interés (stakeholders) y dar continuidad a proyectos que ya formaban parte del modelo de negocio.
En esa misma línea, Báez indicó que la sostenibilidad no es un concepto nuevo para la industria cementera, ya que el sector ha identificado históricamente los impactos asociados a sus procesos productivos. Explicó que, aunque anteriormente se hablaba de desarrollo sostenible, hoy el enfoque incorpora nuevos conceptos como los criterios ambientales, sociales y de gobernanza, que permiten fortalecer la gestión de las empresas.
Señaló que la industria ha avanzado hacia una visión en la que la sostenibilidad forma parte de la toma de decisiones, integrando aspectos sociales, económicos y ambientales dentro de su estructura operativa.
La directora ejecutiva de Adocem destacó que este enfoque implica que la sostenibilidad sea considerada desde la alta gerencia hasta los diferentes niveles de la organización, tomando en cuenta los impactos que generan las empresas cementeras y sus procesos productivos.
Transición energética
Las panelistas también destacaron que la transición hacia modelos de producción más sostenibles representa una oportunidad para innovar, diversificar las operaciones y hacer un uso más eficiente de los recursos.
En ese sentido, Tejeda Metz explicó que Cap Cana ha incorporado un parque fotovoltaico que cuenta con una capacidad de generación de 5.1 MW y una diversificación adicional de 1.8 MW, además de reutilizar el 100% de las aguas residuales para el riego de los campos de golf.
Asimismo, destacó la iniciativa Plastic Not Trade, mediante la cual la organización ha reincorporado al mercado más de 27,000 libras de plástico, equivalentes a unas 613,000 botellas, así como los programas de rescate de colmenas para proteger a los polinizadores y generar nuevas oportunidades de aprovechamiento económico.
Por su parte, Lorenzo explicó que MARTÍ ha orientado su estrategia hacia la descarbonización mediante la diversificación de su portafolio energético, con inversiones en energías renovables, movilidad eléctrica, gas propano y otras alternativas que permitan avanzar hacia combustibles más limpios y una transición energética gradual.
“Tenemos el convencimiento de que hacia allá es que se mueve el mercado, hacia allá es que se mueve nuestro socio estratégico y hacia allá es que se mueve la conversación sobre eficiencia energética y el uso responsable de todos los combustibles”, expresó.
Durante el panel también se destacó que ninguna estrategia de sostenibilidad puede consolidarse sin el compromiso de la alta dirección y sin una cultura organizacional alineada con esos principios.
En ese contexto, Lorenzo afirmó que “la cultura corporativa nunca va a superar el liderazgo y la visión de los que empezaron el negocio”, al destacar que la visión de los fundadores influye en la evolución de las empresas y en la construcción de una cultura organizacional sostenible.
También advirtió que las empresas no deben conformarse con prácticas de greenwashing y deben desarrollar proyectos alineados con la naturaleza de su negocio y con las necesidades del país.










