Conocida en redes sociales como “Doña Cher”, dejó más de dos décadas en el sector de las telecomunicaciones para demostrar que una finca también puede administrarse como una empresa
Durante más de 20 años, Cheryl Victoria desarrolló su carrera profesional lejos del campo. Licenciada en Derecho y Comunicación Social, además de locutora, trabajó en el sector de las telecomunicaciones, donde lideró equipos comerciales y proyectos de alto nivel. Sin embargo, una finca familiar cambió el rumbo de su trayectoria.
Lo que comenzó como una herencia terminó convirtiéndose en un proyecto empresarial. Al asumir la administración de la finca, comprendió que su principal aporte no estaría únicamente en producir, sino en aplicar al campo las herramientas de planificación, organización y liderazgo que había desarrollado durante su trayectoria en el mundo corporativo.
“Descubrí que el campo necesitaba algo más que productores: necesitaba empresarios, innovación y una nueva forma de comunicar el agro”, afirma.
Así nació Doña Cher, la identidad con la que comparte su experiencia como productora, mentora y creadora de contenido para demostrar que el futuro del agro depende tanto de producir como de saber comunicar y gestionar un negocio.
Modelo de negocio
Su experiencia en el mundo corporativo le permitió identificar una necesidad que, a su juicio, comparten muchas fincas: producir no siempre es el mayor desafío; administrar sí. “El problema no era producir; era administrar, vender, comunicar y convertir una finca en un negocio rentable”, dice.
Actualmente, su finca opera bajo un modelo diversificado que integra ganadería bovina, producción de miel y cultivos de temporada como sandía, maíz, cebolla, auyama, pepino, limón y coco.
Para Victoria, diversificar no solo reduce riesgos, sino que permite generar distintas fuentes de ingresos.
Esa visión también ha cambiado su forma de entender el negocio agropecuario. “Una finca no puede depender solamente de la pasión. La pasión hace que uno empiece, pero es la administración la que permite permanecer”.
Además de administrar la finca, Cheryl Victoria crea contenido en redes sociales para mostrar el trabajo que hay detrás de la producción agropecuaria. Explica que esa labor busca acercar el campo a consumidores, emprendedores e inversionistas, al tiempo que evidencia el potencial de las plataformas digitales para fortalecer los negocios rurales.
“Mostrar la realidad del campo ayuda a que más personas valoren lo que ocurre detrás de cada alimento que llega a la mesa”, expresa.
Para Victoria, las redes sociales también permiten a los productores fortalecer su marca, conectar directamente con los consumidores y reducir la dependencia de intermediarios. “Hoy un productor puede vender directamente, crear una marca y conectar con consumidores sin depender únicamente de intermediarios”.
Desafío
La trayectoria de Cheryl también sobresale en un sector donde la participación femenina continúa siendo reducida. Datos del Banco Central de la República Dominicana (BCRD) indican que, al cierre del primer trimestre de 2026, la agricultura y la ganadería empleaban a 322,868 personas, de las cuales solo 16,986 eran mujeres y 305,882 hombres.
Aunque la producción agropecuaria ha incorporado nuevas tecnologías y modelos de gestión, la presencia femenina sigue siendo limitada. Para Victoria, esa realidad también representa una oportunidad para que más mujeres aporten nuevas formas de administrar y desarrollar los negocios rurales.
Recomendaciones
En los últimos años, ha observado un mayor interés de empresarios y profesionales por incursionar en el sector agropecuario. Sin embargo, advierte que el entusiasmo por invertir debe ir acompañado de planificación, conocimiento del mercado y una estrategia de negocio.
Antes de invertir en una finca, recomienda definir el modelo de negocio, estimar el capital necesario y establecer quién estará a cargo de la administración. A su juicio, una buena gestión incide más en la rentabilidad que las características de la propiedad.








