La abogada y empresaria destaca la importancia de la formalización, el autoconocimiento y la colaboración como pilares para construir negocios sostenibles
Emprender en República Dominicana demanda mucho más que una buena idea. Para Agripley -Agri- Valverde, los empresarios emergentes deben superar tres grandes desafíos: el limitado acceso al crédito, las dificultades asociadas a la formalización y la búsqueda de equilibrio entre el negocio y la vida personal.
A estas barreras se suman los costos tributarios, la complejidad de los procesos laborales y una burocracia que, en lugar de incentivar el cumplimiento, puede terminar generando temor entre quienes intentan construir una empresa dentro de la legalidad.
“No podemos seguir castigando al que lo quiera hacer bien”, advierte Valverde. Su planteamiento parte de una realidad que conoce desde varios frentes: como abogada, empresaria, asesora legal y especialista en dirección empresarial, pero también desde su experiencia acompañando a emprendedores que desean formalizarse y no siempre cuentan con los recursos o la orientación necesarios.
Valverde es vicepresidenta de la Asociación Nacional de Mujeres Empresarias, Ejecutivas y Profesionales (ANMEPRO), miembro de la Cámara Americana de Comercio de la República Dominicana (AMCHAMDR) y de la Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios (ANJE).
Al frente del Grupo Plus Empresarial, reconocido como Empresa Caribeña del Año 2025 por el Latin American Quality Institute (LAQI), dirige un ecosistema que incluye a Plus Legal, distinguida como Firma de Abogados Latinoamericana del Año 2025; Plus Collection, especializada en gestión de cobros, y Mi Gente en Línea, una plataforma enfocada en derecho laboral.
Aunque reconoce las dificultades del sistema, Valverde recomienda a los emprendedores no renunciar a la formalización, ya que abre las puertas a mercados, financiamiento, contrataciones públicas y programas institucionales que muchas pequeñas empresas desconocen.
“Cuando te formalizas, tienes acceso a un mercado desconocido. Formalízate, capacítate y crea un plan de negocios”.
Sin embargo, considera indispensable acompañar ese llamado con reformas que reduzcan la carga inicial de las pequeñas empresas. Entre sus propuestas se encuentran un régimen laboral simplificado, incentivos temporales y un monotributo organizado que permita a los negocios cumplir sin comprometer su supervivencia.
“El emprendedor no tiene una estructura de recursos humanos ni siempre puede pagar un abogado. Si se lo pones fácil, se va a formalizar y va a aportar al sistema”.
También señala situaciones que generan inseguridad, como los costos asociados a la rotación de personal, los procesos prolongados ante la Tesorería de la Seguridad Social y las demandas laborales que, aun cuando carezcan de suficiente fundamento, pueden resultar costosas para una pequeña empresa.
“No podemos seguir poniéndole impuestos y una camisa de fuerza al que quiere hacerlo correctamente. Tenemos que darle incentivos para que se formalice”.
Alianzas para crecer
Además de las reformas institucionales, Valverde identifica la dificultad que todavía tienen muchas mujeres para construir alianzas empresariales. “¿Por qué los hombres llegan más rápido? Porque un hombre dice: ‘Yo no soy bueno en esto, pero tú sí’, y hace una alianza. A las mujeres nos cuesta hacer alianzas”, observa.
Su recomendación es reconocer las propias limitaciones y complementarse con profesionales que aporten conocimientos en áreas como finanzas, mercadeo, recursos humanos o asuntos legales. La colaboración, sostiene, permite construir empresas más sólidas y ofrecer mejores experiencias a los clientes.
Su consejo final resume la filosofía que ha guiado su transición de abogada a empresaria: “Inténtalo, porque si no lo intentas, no vas a saber cuál habría sido el resultado. Y rodéate de personas capacitadas, que sepan lo que tú no sabes”.
Para Valverde, emprender no significa dominar todas las áreas de una empresa. Significa reconocer las fortalezas, identificar las debilidades y construir el equipo adecuado. “No tienes que saberlo todo para emprender. Pero, para reconocer dónde necesitas ayuda, primero tienes que conocerte. El autoconocimiento es una clave fundamental del éxito”.










